Carlos de Aracil presenta esta tarde en el Casino un volumen en el que da cuenta de los más de doscientos blasones que sobreviven al paso del tiempo en la comarca.
En este espacio recogemos todas las noticias relacionadas con la organización de actos, protocolo, ceremonial,heráldica,vexilología, comunicación institucional e imagen pública. Invitamos a todos los usuarios a participar con sus comentarios, artículos y notas de prensa en este blog.
miércoles, diciembre 27
Escudos para la memoria
Carlos de Aracil presenta esta tarde en el Casino un volumen en el que da cuenta de los más de doscientos blasones que sobreviven al paso del tiempo en la comarca.
El Día del Pendón incidió ayer en la integración de los pueblos
Ruano entregó al Ayuntamiento el primer premio ‘Símbolos Institucionales de Canarias’
El consejero de Presidencia y Justicia del Gobierno de Canarias, José Miguel Ruano, entregó hoy el primer premio 'Símbolos Institucionales de Canarias' al Ayuntamiento de Valle Gran Rey, concedido por el uso destacado que ha hecho del escudo, la bandera y el himno en la celebración de la luchada institucional del Día de Canarias. Ruano hizo entrega, además, del resto de los premios previstos en esta convocatoria a los concejales llegados a La Gomera en representación de los Ayuntamientos de Tinajo (segundo premio), Garachico (tercer premio) y Arico (mención especial). En un acto celebrado en la Casa de la Cultura, en el que se visualizó un vídeo sobre los símbolos de Canarias y en el que estuvieron presentes el alcalde de Valle Gran Rey, Esteban Bethencourt; el viceconsejero de Administraciones Públicas, Urbano Medina, y la Inspectora General de Servicios, Socorro Beato, entre otras autoridades, José Miguel Ruano afirmó "que el Gobierno autónomo seguirá apoyando a los ayuntamientos en la utilización de los símbolos de Canarias, para que estos formen parte de todos los canarios, y seguirá contribuyendo para que la canariedad y el sentirse canario sea un orgullo en España y en Europa". Ruano felicitó a todos los ayuntamientos premiados en esta convocatoria, pero especialmente al de Valle Gran Rey pues, en su opinión, "es el faro para el conjunto del Archipiélago en el mantenimiento de nuestros valores tradicionales".
El collar de los perros del escudo y la bandera de las siete estrellas verdes

Se trataba de eliminar el escudo del centro de la franja azul y reemplazarlo por las siete estrellas verdes, como síntoma de algo que «comparte la inmensa mayoría del pueblo canario», según los nacionalistas. Sin embargo, el PP y el PSOE se opusieron y por eso seguirá allí el escudo, que también fue motivo de disputa, aunque sí fue modificado.
En este caso, se eliminó el collar que llevan los dos perros que a ambos lados aparecen en custodia de las siete islas. El PSOE justificó el cambio en que el collar al cuello remite a una idea de «sumisión» que se pretendía evitar. Al PP el asunto le pareció baladí.
Por otra parte, la inclusión del término «nación», que tanta polémica causó en el caso del «Estatut», fue defendida por algunos sectores, como la presidenta lanzaroteña, Inés Rojas, y el ex presidente Román Rodríguez. La fórmula que finalmente adoptó el Texto remitido al Congreso fue la de llamar a Canarias por el nombre de «Archipiélago atlántico», que evitó nuevos conflictos.
ABC
Adán Martín no quiere dejar la presidencia sin ver la aprobación final del nuevo Estatuto de Autonomía.
Misas del Gallo de antaño

Catedrales de Pamplona y Tudela
La idiosincrasia de las catedrales de Pamplona y Tudela se distingue, no por las rígidas normas litúrgicas de siglos pasados, sino en ceremonias y procesiones como la del encuentro en la mañana del día de Pascua Florida. En Pamplona siempre destacó el estricto ceremonial intra muros; en Tudela, por el contrario, se hace patente la explosión del gozo en las calles y aún en el templo.
En el caso de la misa del Gallo y las funciones de aquella noche, en la capital navarra, muy en sintonía con la vigilia del día, apenas había función de especial relevancia. En una relación manuscrita, recopilada en el primer tercio del siglo XVIII, tan sólo se anota un villancico en la vigilia del día 24, aunque también conocemos el texto de largos villancicos compuestos en 1716 por el maestro de capilla Miguel Vals, conservados en la biblioteca de la Real Academia de la Historia.
En Tudela nos encontramos con mayor explosión festiva y gozosa. Los prolegómenos comenzaban con las antífonas que comenzaban por la letra «O», durante los siete días que precedían a la Navidad. En la Nochebuena, las autoridades municipales y los prelados de las órdenes religiosas, colocados en el coro, asistían al solemne canto de la calenda, entonada por un canónigo. Al finalizar, había un pequeño sermón «anunciando el misterio, poniéndose el orador en la silla alta del coro».
Los Maitines se cantaban aquel mismo día, a las nueve de la noche, «y por la solemnidad y villancicos que en ellos canta la música duran hasta las doce, a cuya hora se canta la misa por el chantre y después de ella los laudes según la rúbrica». Las funciones del día de Navidad propiamente dicho se completaban con el rezo de Prima a las seis de la mañana y la llamada misa «de pastores», Tercia a las nueve y misa conventual.
Censuras políticas y eclesiásticas
En Pamplona, para evitar posibles desmanes, en circunstancias políticas nada fáciles, el Jefe Político ordenó, en 1821, celebrar la Misa del Gallo a puerta cerrada. Prohibiciones similares se produjeron en otras localidades en el agitado siglo XIX, de modo especial en momentos de cambios políticos.
A las censuras políticas habían precedido las de algunos eclesiásticos en el siglo XVIII. El jesuita tafallés Pedro de Calatayud, famoso por sus misiones populares y su rigor, afirmaba a mediados del Siglo de las Luces que era «ofensiva al Dios de la Majestad la bulla e indecencia que tal vez se practica con cazos, sartenes y ruido» en la noche de Navidad, llegando a afirmar que pecaban mortalmente «los que en los maitines de la Natividad mezclan al tiempo de leer las lecciones sainetes, apodos, palabras y expresiones indecorosas torpes y gravemente disonantes de aquel paso y sagrado misterio, por el grave escándalo que dan en esto». Con todo ello parece referirse a ciertas expresiones del alma popular a las que se daba suelta aquella noche.
Noche de bullicio y desmanes
Los excesos en Nochebuena fueron nota común en diferentes localidades. En la capital navarra, allá por 1681, hubo grandes desmanes en la iglesia de las Clarisas de Santa Engracia, llegándose a derrumbar las puertas, con «una canal o pesebre de ovejas», con grandes gritos y lanzamiento de piedras, castañas y nueces.
En Cirauqui, en 1830, se produjo cierto alboroto durante los maitines que se cantaban antes de la Misa del Gallo, cuando ocho personas entraron en la iglesia, vestidos de pastores, con «una calderilla de abadejo guisado» y el vicario bajó del coro a despacharlos, obedeciendo todos al instante. El suceso no quedó allí, sino que por la noche dos balas se introdujeron en la habitación del vicario y del organista, por lo que se abrieron largas diligencias judiciales. Las declaraciones de varios testigos nos informan de los atuendos de aquellos rústicos: sombreros anchos, zamarras de pellejo con lana y abarcas. Respecto al guiso, unos hablan de sopas, otros de abadejo guisado y otros de ajo de arriero.
No podemos olvidar que la Nochebuena de sabor popular tenía en Tudela otra cita en el convento de Franciscanos, con una procesión con el Niño Jesús para ser colocado antes de la Misa del Gallo en el presbiterio, en el interior de una gran cueva, en la que ya estaban dispuestas las imágenes de la Virgen y San José.
Por unas diligencias judiciales de ámbito eclesiástico, sabemos que, en 1795, un grupo de hombres que se habían pasado con el vino, organizaron ciertos desmanes en el interior de la iglesia conventual, con silbatos de los que utilizaban los capadores por las calles, una vihuela y una corneta, a la vez que intentaron procesionar a algunas imágenes y soltaron unos cohetes de serpentinas por el suelo. Un testigo, llamado José Puyo, además de informar de los excesos, nos cuenta cómo ayudó al sacristán a preparar entre otros objetos la cueva para la adoración del Niño, así como los hacheros para su iluminación. Asimismo, indica que los borrachos que entraron en el templo intentaron coger las imágenes de la Virgen y de San José.
Cintruénigo, Fitero y otras localidades
En Cintruénigo las gentes vitoreaban con gritos de «¡Viva!» en respuesta a la aclamación de un sonoro «¡Viva el Niño Dios!», pronunciado con voz potente, nada más entornar el celebrante el Gloria. En 1916, el cura ecónomo don Alfonso Bozal, harto de varias interrupciones, hubo de anunciar que terminaba la misa, sin canto alguno, rezándola. Al año siguiente, el párroco, tras congratularse de la costumbre, rogó que sólo se hiciese por tres veces, aunque al siguiente la misa quedó suprimida por largo tiempo y la costumbre quedó en el olvido.
Iribarren refiere varios casos de bailes y danzas en la Nochebuena, como Tafalla, donde lo hacía un ganadero con calzón corto en los Franciscanos a comienzos del siglo XIX, mientras un fraile montañés tocaba el chistu y el tamboril. En Olite, la corporación municipal, con traje de golilla, acudía a la Misa del Gallo y, terminada ésta, de lo alto de la cúpula se hacía descender mediante una tramoya una especie de alcachofa que se abría, dejando ver al Niño Jesús en su cuna, ante cuya imagen danzaban los pastores de la localidad.
Dicastillo y Corella también contaban con sus particulares bailes en los templos en tan singular noche. En Corella, al finalizar la misa, un hombre y dos niños ataviados de pastores ejecutaban una danza pastoril con saltos y requiebros caprichosos, al compás de villancicos.
El caso de Fitero merece algunos comentarios. Hasta hace unas cuatro décadas se mantenía la costumbre de colocar al Niño Jesús en el portal en el momento del Gloria, momento en que los monaguillos, desde la sacristía, sacaban su imagen entre luminarias y la depositaban en la cuna, en una ceremonia de similares características a las de otras localidades, en que se abría el expositor y aparecía el bulto del Niño, en el mismo momento en que el sacerdote entonaba el Gloria in excelsis Deo.
La alegría se desbordaba en aquella noche. Precisamente por algunos desmanes se tuvo que suprimir, a fines del siglo XIX, una especie de representación de pastores en el interior de la iglesia. Hasta aquellas fechas los pastores del pueblo tomaban su particular cena de Nochebuena, unas migas, al parecer bien regadas con vino, ante el belén, debajo del púlpito.
Un año, en momentos de renovación litúrgica, cierto párroco los expulsó del templo y no volvieron más. Al parecer, en algún momento de la misa, declamaban unos textos que bien pudieran derivar de los famosos Officium pastorum, tan popularizados desde fines de la Edad Media.
En el ofertorio se procedía a la adoración del Niño. El oficiante se despojaba del manípulo y tomaba la imagen del Divino Infante en sus manos para darlo a besar al pueblo. A continuación, los pastores danzaban ante el recién nacido. De aquella tradición queda hoy un solo testigo musical, concretamente la costumbre de interpretar durante el ofertorio de los días de Navidad, Año Nuevo y Reyes, unos aires pastoriles y gallegadas, que los organistas de Fitero se han ido legando desde el segundo tercio del siglo XIX.
Ricardo Fernández Gracia Cátedra de Patrimonio y Arte Navarro Universidad de Navarra
El Monasterio de la Valldigna acogerá actos de las instituciones autonómicas
Rania de Jordania aprende a vestir quimono en Japón

Las fotos tuvieron lugar durante una visita de la reina jordana centro de Tokio, el viernes 22 de diciembre . La reina Rania se encuentra realizando una visita de 3 días por tierras niponas.
martes, diciembre 26
Mensaje de Navidad de Su Majestad el Rey

Como todos los años, no quiero dejar de expresar esta Noche nuestro cariño, cercanía y comprensión hacia quienes padecen dolor, sufrimiento o soledad.
Al prepararnos para el Año Nuevo, debemos tomar conciencia de lo mucho que juntos hemos avanzado en las últimas décadas y del enorme potencial que, trabajando unidos, España encierra para nuestro futuro.
Como ya dije hace un año, España es una gran Nación de la que todos podemos sentirnos orgullosos.
Nunca habíamos conseguido recorrer un periodo tan largo e intenso de paz, estabilidad, progreso y bienestar, en democracia y libertad. Unidos hemos alcanzado una modernización sin precedentes en nuestra Historia.
Pero no debemos ni podemos dar por sentados los avances que juntos hemos logrado con gran esfuerzo y sacrificio, atravesando incluso momentos de intenso dolor y sufrimiento.
Las claves de nuestra modernización han sido la reconciliación, la concordia, la generosidad y la común voluntad de construir una España democrática, moderna, unida y respetuosa de su rica diversidad, en torno a una Constitución de todos y para todos, producto del más amplio consenso entre españoles.
Esa voluntad de consenso, que en su día hizo posible la Transición, ha sido también el fundamento de nuestros principales logros.
De ahí, una vez más, mi apelación a las instituciones y a los partidos del arco constitucional, para que contribuyan, mediante el más amplio consenso y el apoyo del conjunto de la sociedad, a asegurar la mejor solución a las principales preocupaciones de los ciudadanos, siempre en el marco de nuestra Constitución.
Es hora de redoblar esfuerzos en esa dirección, desde el respeto mutuo, con un diálogo sincero y responsable. Esto es lo que la gran mayoría de los ciudadanos espera de sus instituciones y legítimos representantes.
No se trata de renunciar a nuestras propias convicciones, sino de concentrarnos en todo aquello que nos une para buscar el acuerdo en lo esencial, siempre al servicio de un futuro cada vez mejor para España.
Un futuro que merece una dedicación diaria por parte de todos y cada uno de nosotros. Soseguemos la vida política y trabajemos con espíritu integrador.
Nuestra Constitución nos ofrece un marco amplio y generoso que asegura la convivencia en libertad de todos los españoles, el pleno ejercicio de nuestros derechos y la pacífica defensa de cualquier opción política.
Por ello, en democracia, la única respuesta a la extorsión, la coacción y la violencia es la que resulta de la primacía de la Ley y del Estado de Derecho.
Esa garantía de armónica convivencia que a todos nos proporciona nuestra norma fundamental, debe ser correspondida con el respeto a sus reglas como expresión de la voluntad popular.
Y todas las instituciones y fuerzas democráticas tenemos el deber y la responsabilidad de lograr la unidad y la cohesión para desplegar todos los esfuerzos que nos permitan alcanzar, juntos, el objetivo irrenunciable de poner fin al terrorismo, dentro del pleno respeto a nuestra Constitución.
De la profunda crueldad del terrorismo dan testimonio la muerte y el sufrimiento de tantas víctimas, así como el dolor de sus familias, a quienes debemos nuestro respeto, afecto, apoyo y solidaridad.
España es hoy una sociedad moderna y avanzada, de hombres y mujeres trabajadores, generosos y solidarios y que contribuyen con esfuerzo al bienestar de sus familias y del conjunto de la sociedad.
Un país con un rico y variado patrimonio histórico, artístico y lingüístico, orgulloso de la fuerza de su creatividad y capaz de alcanzar grandes éxitos culturales, logros sociales o triunfos deportivos.
Gracias a la dedicación y al empeño de todos, España sigue creciendo de forma sostenida por encima de la media europea, mejorando servicios, prestaciones sociales e infraestructuras.
Pero nuestro afán de bienestar no debe concentrarse sólo en los aspectos materiales, ni limitarse al tiempo presente. Ha de ser una ambición permanente, que nos permita crecer en valores individuales y colectivos para construir un futuro siempre más próspero, justo y solidario.
Se trata de aportar mayores esfuerzos para seguir extendiendo al conjunto de los ciudadanos los beneficios de nuestro progreso.
Reforcemos la lucha contra la pobreza, la marginación o la exclusión social. Sigamos corrigiendo desigualdades, atendiendo en mayor medida a los discapacitados y amparando a quienes más lo necesitan. Un esfuerzo común, del que tenemos un buen ejemplo en la reciente aprobación por unanimidad de la Ley de Dependencia.
Se trata, al mismo tiempo, de aportar la ilusión, el aliento y la confianza que bien merecen nuestros jóvenes, en su afán por conseguir una sociedad cada vez más equitativa.
Más y mejor empleo, protección social, cobertura sanitaria o acceso a la vivienda, son legítimas preocupaciones y aspiraciones de los españoles.
Por otra parte, nuestros éxitos económicos y sociales explican los flujos migratorios de tantos hombres y mujeres que se han instalado en España y contribuyen con su valioso esfuerzo a nuestro crecimiento. Un esfuerzo que merece reconocimiento y gratitud.
Junto a ello, tenemos que actuar con rigor y solidaridad para detener el doloroso drama de muerte y explotación que implica el tráfico de seres humanos y la inmigración ilegal.
Gestionar nuestro progreso con visión de futuro exige redoblar esfuerzos en educación, así como en investigación e innovación, que son pilares básicos para elevar la competitividad, mantener el desarrollo y ampliar nuestro bienestar.
Aseguremos plenamente los derechos humanos y la dignidad de cada persona, sea cual sea su origen, raza, sexo, religión o credo, promoviendo todos aquellos valores que distinguen al ser humano.
De ahí, la gratitud, el estímulo y el apoyo que debemos a cuantas instituciones y voluntarios fomentan esos valores con su entrega en múltiples ámbitos como la infancia, la juventud o la atención a nuestros mayores. Una labor en la que la familia desempeña siempre un papel esencial.
Cuidemos la extraordinaria riqueza ambiental de España, de modo que el progreso no sea una hipoteca para el futuro, no agote los recursos y no destruya nuestro entorno natural.
Nuestro desarrollo sostenible requiere la más eficaz cooperación para proteger con mayor ahínco nuestros paisajes, bosques y costas, de brutales incendios y otras calamidades, asegurando que el desarrollo industrial y urbanístico responda al interés general.
Hoy los españoles somos conscientes de que nuestro bienestar, crecimiento y seguridad, dependen cada vez más del exterior. Acaban de cumplirse veinte años de nuestra integración en la Unión Europea. Para seguir progresando, debemos reforzar nuestra presencia internacional. Debemos sumar fuerzas para ganar eficacia y cohesión en la promoción y defensa de nuestros intereses en el mundo.
Quiero agradecer el esfuerzo y sacrificio que, a favor del mantenimiento de la paz y de la protección de los derechos humanos, asumen nuestras Fuerzas Armadas y Cuerpos de Seguridad en el eficaz cumplimiento de las misiones asignadas en muy diversas latitudes, como en los Balcanes, el Líbano o Afganistán.
También la Cooperación al Desarrollo representa una parte esencial de nuestra acción exterior, a la que dedicamos crecientes recursos. Merece nuestro reconocimiento el encomiable esfuerzo de solidaridad de tantos cooperantes españoles que, en todo el mundo, dan lo mejor de sí mismos por los demás.
Quiero asimismo expresar mi gratitud a cuantos cada día, y también esta Noche, atienden nuestra sanidad, seguridad y tantos otros servicios.
Tengo plena confianza en nuestro futuro, en el futuro de España, porque tengo confianza en todos los españoles, en los hombres y mujeres de cada uno de nuestros pueblos, ciudades y Comunidades Autónomas.
Sigamos adelante. Con orgullo y autoestima, sin caer en el desaliento y, menos aún, en la indiferencia. Profundamente convencidos acerca de nuestras posibilidades, respetuosos con nuestra diversidad, sin perder nunca la unidad que nos da la fuerza y la dimensión necesarias para el progreso.
En el afán diario por construir juntos una España siempre mejor, nunca os faltará el impulso moderador e integrador de la Corona, así como mi plena entrega y mejor voluntad de servicio a España y a todos los españoles. Una tarea y dedicación que tienen en el Príncipe de Asturias la mejor garantía de futuro.
A todos los españoles, y especialmente a quienes os halláis en el exterior, así como a los extranjeros que residís entre nosotros, reitero de corazón mi mayor afecto y mejores deseos para estas Fiestas de Navidad y para el Año Nuevo 2007.
Buenas noches.
El Centro de Formación de la Cámara impartirá nuevos cursos
domingo, diciembre 24
Feliz Navidad – Feliz Natal – Joyeux Noël - Merry Christmas - Fröhliche Weihnachten - Buon Natale - Boas Festas
Hace unos días al entrar a un shopping me invadió el espíritu navideño: cada rincón estaba adornado en espera de
Villancicos: en el siglo V fueron compuestos en lenguaje popular, como una forma de hacer llegar
El Árbol de Navidad: en la mitología nórdica se creía que el mundo y todos los astros se sostenían en las ramas de un árbol llamado Igdrasil, un encino adornado con antorchas que simulaban a las estrellas, la luna y el sol al que le rendían culto cada año en el solsticio de invierno, cuando suponían que se renovaba la vida.
San Bonifacio, evangelizador de Alemania, plantó un pino símbolo del amor perenne de Dios, al que adornó con manzanas y velas dándole un simbolismo cristiano.
Los adornos: luego las manzanas se cambiaron por esferas y las velas por focos que representan la alegría y la luz que Jesucristo trajo al mundo. Las esferas simbolizan las oraciones del periodo de Adviento.
Azules: oraciones de arrepentimiento.
Plateadas: agradecimiento
Doradas: alabanza
Rojas: petición
Las diferentes figuras representan las buenas acciones y sacrificios.
La Estrella: se la coloca en la punta del árbol y recuerda a la que siguieron los Reyes Magos hasta Belén. La estrella tiene cuatro puntas que significan los cuatro puntos cardinales: norte, sur, este y oeste.
Las Campanas: la campana lanza mensajes al aire y es signo de alegría, por ello los grandes acontecimientos son anunciados con su toque festivo. En la Navidad el repique de las campanas significa el mensaje del nacimiento de Jesús.
Las Velas: Las velas simbolizan el Nacimiento de la Luz del Mundo: amor, justicia, comprensión.
En torno a la Navidad se plasmaron, a través de los siglos, ciertas costumbres folklóricas para crear un ambiente festivo en las sociedades. Sin embargo, lo más importante de estas tradiciones no es sólo el aspecto exterior sino su significado interior. Conocer el por qué y para qué se practican, nos permitirá vivirlas intensamente y en familia.
Edith Pardo San Martín. Especialista Universitaria en Protocolo y Ceremonial de Estado e Internacional, postgraduada en la Universidad de Oviedo y
Una pequeña minoría festeja Nochebuena y Navidad en Tierra Santa
Zara Phillips será condecorada como oficial del imperio británico
Zara Phillips, nieta de la reina Isabel II de Inglaterra, será condecorada con el título de oficial de la orden de imperio británico en reconocimiento a su exitosa carrera deportiva como jinete, publica hoy la prensa británica.Phillips, que tiene 25 años y logró el pasado agosto una medalla de oro en los Juegos Mundiales Ecuestres disputados en Alemania, se convertirá así en el primer miembro importante de la Familia Real que recibe ese galardón.El Subcomité de Honores Deportivo del Reino Unido ha propuesto la designación de la joven para que sea incluida en la tradicional Lista de Honores de Año Nuevo, que decide el Gobierno y suele entregar la Reina en una ceremonia formal.
El obispo bendice la nueva sede del Cabildo
En el acto de bendición, el prelado destacó que esta sede tiene que convertirse en «un lugar para la fraternidad y la comunión». Antes había recorrido las amplias dependencias, que se extienden a lo largo de tres plantas. El arquitecto José Antonio Gómez-Luengo ha sido el responsable de la construcción de la casa, en unos trabajos condicionados por la aparición de restos arqueológicos.
Se trata de los restos de una sala de abluciones que mandó construir el caudillo musulmán Almanzor junto a la antigua Mezquita. Parte de ellos están integrados en el vecino hotel Conquistador y el resto se pueden ver en las nuevas dependencias del Cabildo, un organismo que ha invertido una cifra de un millón de euros en levantar el inmueble.
La práctica totalidad de los canónigos acudieron ayer a la bendición, empezando por el presidente del organismo eclesiástico, Juan Moreno.
El edificio cuenta con una amplia sala de reuniones en la que se pueden celebrar los encuentros entre los miembros del cabildo. Dispone también de varios despachos tanto para el presidente como para los secretarios y de dependencias administrativas.
La nueva sede cuenta con suelo realizado en maderas nobles y sustituye a las anteriores dependencias que se utilizaban en la Catedral, y que presentaban el inconveniente de las limitaciones de espacio.
EL ARTE DEL PROTOCOLO EN LA MESA / El pan nuestro de cada día
El alcalde de Boiro suspende de empleo y sueldo a dos policías por no izar la bandera

La bandera española vuelve al Orzán junto a la gallega

El gobierno local izó ayer las banderas representativas del estado y la autonomía sobre el monumento a las comunidades, el mismo lugar donde hasta el mes de marzo ondeaba la española en solitario, y que fue derribada por una racha de viento de 100 kilómetros por hora.
Se cumple así la previsión municipal de elevar las dos insignias sin efectuar ningún acto oficial, en un intento de restar importancia a la instauración de un símbolo que suscitó fuertes confrontaciones en la ciudad y que, con su regreso, podría devolver la discordia a las calles.
Custodia > La bandera -la española- fue colocada a instancias de Francisco Vázquez el 25 de octubre de 2005, coincidiendo con el Día de la Hispanidad. Ya desde el día de su instalación, fueron muchas las protestas, tanto por parte de los grupos de la oposición del Ayuntamiento como por la de numerosos vecinos, disconformes con la colocación del símbolo que, según indicó Vázquez. De hecho, su colocación se llevó a cabo en medio de abucheos.
Igualmente polémica fue la decisión de que Policía Local vigilase permanentemente la insignia para evitar que fuera víctima de cualquier acto vandálico, una medida que se mantuvo hasta 13 de marzo, fecha en la que el actual alcalde retiró la custodia, al confiar en que la ciudadanía no ofendería con actos de vandalismo esta insignia.
En consonancia a esta decisión, las dos nuevas banderas, elevadas en la coraza, ondearán sin la vigilancia municipal.
viernes, diciembre 22
Audiencia a la Diputación Permanente y Consejo de la Grandeza

Acudieron también al Palacio de La Zarzuela el vicedecano, Alfonso Martínez de Irujo y Fitz-James Stuart, duque de Aliaga; la secretaria, María de Borbón y de Rojas, marquesa del Bosch de Arés; el tesorero, Alonso Álvarez de Toledo y Urquijo, marqués de Villanueva de Valdueza; y los diputados consejeros, Jaime Bermúdez de la Puente y González del Valle, conde de Castelo; Joaquín de Sagnier y de Taramona, marqués de Ciutadilla; Borja de Arteaga y Martín, marqués de Estepa; María Asunción de Bustos y Marín, duquesa de Estremera; Enrique Fernández-Miranda y Lozana, duque de Fernández-Miranda; Rafael Benjumea y Cabeza de Vaca, conde de Guadalhorce; Jaime Lamo de Espinosa y Michels de Champourcín, marqués de Mirasol;Íñigo Cotoner y Marcos, marqués de Mondéjar; Javier Benjumea y Llorente, marqués de la Puebla de Cazalla; José María de Areilza y Carvajal, conde de Rodas; Rafael Atienza y Medina, marqués de Salvatierra; Luis Medina y Fernández de Córdoba, duque de Santisteban del Puerto; y Manuel Álvarez de Toledo y Mencos, duque de Zaragoza.
La Diputación de la Grandeza y Consejo es un organismo consultivo de la Administración del Estado en el que están agrupados los cerca de 300 Grandes de España.
Las funciones que corresponden a este órgano, además de las facultades de representación y gobierno, y las específicas que le atribuye la normativa que lo regula (Real Decreto de 27 de mayo de 1912), son las siguientes: elevar propuestas en relación a las Grandezas y Títulos del Reino, la convocatoria de las Asambleas, la custodia y administración de los bienes de la Corporación, la custodia del archivo y la biblioteca, y sobre todo, la función de Asesoría encargada de preparar los dictámenes e informes que a la Corporación o a su representación se pidiera.
jueves, diciembre 21
7ª Conferencia Anual de Protocolo Internacional 2007

La imagen de las fiestas
Se acerca la fecha de la Navidad, y por ese motivo a modo de reflexión he pensado ¿existe la imagen de las fiestas?
En realidad los tiempos que corren y la sociedad en la que nos toca vivir, a veces se transforman en cortinas de humo que nublan nuestra mirada sin dejarnos ver cuál es realmente la “verdadera imagen de las fiestas”.
Al caminar por las calles de mi ciudad engalanada con guirnaldas de luces y árboles de Navidad, recuerdo que en otros tiempos en cada esquina importante de Buenos Aires se montaba un pesebre o belén de grandes dimensiones, lo dicho otros tiempos…
La verdadera imagen de las fiestas es la que nos permite a cada ser humano llegar a este tiempo en paz con nosotros mismos y con los demás.
La verdadera imagen de las fiestas es la que nos conduce a la Navidad con un corazón limpio y preparado para la fiesta del Nacimiento.
La verdadera imagen de las fiestas es la que nos brinda la posibilidad de reunirnos con nuestras familias y juntos abrigar esperanzas.
Si bien es grave haber cambiado el ser por el tener, siempre se está a tiempo de volver a percibir la verdadera imagen de las fiestas, la que nos aparta de lo material y nos lleva de la mano hacia lo espiritual.
La Navidad es un recordatorio de la alegría final, con esa imagen de las fiestas recordemos al decir ¡Feliz Navidad!, decirlo con la voz del corazón.
Edith Pardo San Martín. Especialista Universitaria en Protocolo y Ceremonial de Estado e Internacional, postgraduada de la Universidad de Oviedo y
Las fiestas
Se inicia el mes de diciembre. En el lenguaje cotidiano hablamos de las próximas fiestas. Para los cristianos, los días que se avecinan tienen un sentido profundamente religioso, como lo es el Yom Kippur en el judaísmo o el Mulud para los musulmanes. En este mundo nuestro globalizado nos respetamos mutuamente. No en vano quienes profesamos una creencia u otra, sabemos que “fiesta” es un día que se celebra con mayor solemnidad que otros. Las fiestas que celebraremos son las de Navidad, Año Nuevo y Reyes.
Avanzará el mes de diciembre y, con él, llegarán también para mí los recuerdos. Vienen a mi memoria las tardes calurosas, en “Los pinos”, la casa de mis abuelos. Nueve días antes del 8 de diciembre, sonaban las campanas de la iglesia invitando a
Tenía yo seis años y no olvido mi primer árbol navideño. Fue una rama de casuarina, cuando la familia de las coníferas no estaba todavía en mi cabeza. La había cortado en un terreno baldío y con ella caminé por la calle, llevándola en triunfo. Mamá compró unos globos de vidrio y algunas guirnaldas en la juguetería, que aun atesoramos. Con unas pocas figuras preparamos el pesebre.
Los niños no sabíamos medir bien el tiempo. Las horas entre la cena y la medianoche nos parecían interminables y eran solamente tres.
Enseguida llegó el momento de los regalos que estaban puestos al pie del arbolito. Hoy sé que simbolizan las ofrendas de unos hombres sabios y el cariño de unos sencillos pastores. Unos habían seguido una estrella y fueron a adorar a Jesús. Otros recibieron la gran noticia por boca de los ángeles, mientras cuidaban sus rebaños. Un filósofo contemporáneo explica que el ser humano sólo se realiza plenamente cuando se regala, cuando entrega a quienes tiene a su alrededor y cuando acepta los obsequios que le hacen quienes le quieren.
Un villancico expresa maravillosamente el sentido de los regalos. Se trata de un hombre que no posee nada para llevar al recién nacido Dios. Entre lágrimas, percibe el latido de su corazón. Se lo ofrece enternecido “para que le sirva de pañales”.
En el tiempo de Navidad, acostumbramos felicitar a nuestros familiares y amigos. “Muchas felicidades”, son las palabras que utilizamos y al hacerlo les deseamos un bien. Las felicitaciones pueden ser dadas por escrito o personalmente. Cuando la quietud y la paz lo invadían todo, eran frecuentes las visitas familiares, porque Navidad fue siempre y lo será, un día muy grande. Es nada menos que el del nacimiento de Cristo.
Es lindo felicitarnos y es bonito también comprobar nuestra alegría. En Japón, los cristianos festejan también
Vendrá también el Año Nuevo. En él celebramos un comienzo, de la mano de
El 6 de enero, es el Día de Reyes. “Los tres reyes magos/vienen despacito/ a poner juguetes en los zapatitos...”, repite la ingenua canción infantil. Las niñas y los niños reciben regalos. Cuántas anécdotas se podrían contar de padres encantadores para chicos embelesados. Está, además, la rosca de Reyes. Tiene forma ovalada y representa la eternidad y el cielo. España la recibió de Francia y pasó al Nuevo Mundo. A veces lleva, en su interior, alguna imagencita del Niño Jesús. En algunos países es tradición cortarla en familia. Roscón de Reyes, Pan de Reyes, Rosca de Reyes, son los nombres que recibe en nuestro idioma.
Roberto Sebastián Cava. Especialista Universitario en Protocolo y Ceremonial de Estado e Internacional postgraduado de la Universidad de Oviedo y