Su aparición continua en los medios de comunicación es un síntoma claro que seguimos fascinados por ese mundo de “glamour” que rodea a la nobleza. Esto señala José Luis Sampedro Escolar que acaba de publicar un libro en el que narra 1000 años de historia de una de las sagas familiares más celebres de nuestro país: “La Casa de Alba” (Ed. Esfera de los libros).
Sampedro explica que esta familia, aunque en los últimos años hayan padecido cierto oscurecimiento, no ha dejado de participar en las más altas esferas del Estado.
Los dos maridos de Cayetana fueron hombres muy influyentes. Luis Martínez de Irujo, el primero, fue presidente de la Academia de Bellas Artes y presidente del Instituto de España. Cargo que en el franquismo participaba en la elección del presidente de Gobierno. Jesús Aguirre, el segundo, fue un hombre importante en PRISA o en la editorial Taurus.
Con la nueva generación no ocurre lo mismo, de momento. José Luis Sanpedro reseña que los hijos de la duquesa han optado por no tener un fuerte protagonismo mientras viva su madre.
Por otra parte se tienen que enfrentar al trato escandaloso que reciben de parte de la prensa del corazón. Así, creo, han decido retirarse y jugar su papel en el terreno de las fundaciones, menos expuestos al público.
Sampedro lamenta profundamente que en 2007, cuando se cumplen 50 años de la subida al ducado de Cayetana y 500 años del nacimiento del III duque de Alba, todavía estemos más interesados en los amoríos de los hijos de la duquesa.
El tratamiento desmedido, por parte de la prensa, de los asuntos del corazón de la familia de Alba me parece síntoma de una patología que sufre la sociedad española.
Los títulos nobiliarios no están a la venta. Sólo los puede otorgar el Rey; o bien, tener en nuestro árbol genealógico algún título y restaurarlo.
Una gran fortuna nos puede ayudar a entroncar con la nobleza. No a través de la compra del título pero sí para iniciar el camino (donaciones, obras de caridad importantes) que lleven al ennoblecimiento de nuestra actividad.
Lo que si existe es una especie de mercado negro de los nobles. Si tienes en tu familia, explica Sampedro, algún antepasado noble puedes pagar a algún pariente más directo respecto al título para que se retire.
Se han llegado a pagar nueve millones de las antiguas pesetas por un título.
PARA QUE SIRVE
El autor de “La Casa de Alba” confiesa que un título nobiliario sirve para muy poco. Vanidad, tener un recuerdo en la familia, posición social… Pero no tiene beneficios especiales.
Aunque algo debe de tener cuando más de uno daría la mano derecha por un título nobiliario.
Biografía
Nació en Madrid en 1958.
Licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de Madrid y técnico superior de la Administración por oposición.
Diplomado en Protocolo y Ceremonial por la Universidad de Oviedo y la Escuela Diplomática.
Numerario de la Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía.
Vicepresidente de la Asociación de Diplomados en Genealogía, Heráldica y Nobiliaria.
En este espacio recogemos todas las noticias relacionadas con la organización de actos, protocolo, ceremonial,heráldica,vexilología, comunicación institucional e imagen pública. Invitamos a todos los usuarios a participar con sus comentarios, artículos y notas de prensa en este blog.
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viernes, noviembre 9
martes, octubre 9
El Cuerpo de la Nobleza del Principado renueva su junta de gobierno

El Cuerpo de la Nobleza del Principado de Asturias renovó su junta de gobierno el pasado mes de septiembre tras un proceso electoral al que inicialmente se habían presentado dos candidaturas encabezadas por Ramón Gutiérrez y Álvarez de Tejeras, vizconde de Campogrande, y por Álvaro Armada, conde de Güemes. Este último decidió al final del proceso electoral retirar su candidatura y salió elegida la primera con más del 80 por ciento del apoyo de los miembros de esta institución.
A Ramón Gutiérrez y Álvarez de Tejeras lo acompañaron en su candidatura Paloma de Casanova y Osorio de Moscoso, en calidad de viceconsejera magistral; Manuel Ruiz de Bucesta, como canciller; Manuel Alfonso Domecq-Zurita, como vicecanciller; Juan González de Quirós y Sánchez del Río, en calidad de fiscal; Adolfo Sánchez de la Venta, tesorero, y Patricio Molina y de Porres, maestro de ceremonias. Los nuevos consejeros de este mandato son Fernando Fernández-Cavada y París; Manuel Monteserín y Alvarez, y Arturo Llerandi y Morán. Esta candidatura, que estaba encabezada por Ramón Gutiérrez y Álvarez de Tejeras, contó con el apoyo del anterior consejero magistral, Sabino Fernández Campo, conde de Latores, según precisaron fuentes del Cuerpo de la Nobleza del Principado.
Las mismas fuentes lamentaron también que se hubieran producido «ciertas tensiones en el seno del cuerpo», que se derivaron de la pugna de las dos candidaturas que se presentaron a los comicios, y que motivaron las dimisiones de Manuel Rodríguez de Maribona y Domingo Cienfuegos-Jovellanos, para de esta manera permanecer ajenos a la polémica desatada. El Cuerpo de la Nobleza del Principado de Asturias aglutina a más de 150 caballeros y damas, muchos de los cuales ostentan títulos nobiliarios vinculados a esta región, igual que lo son muchos de sus apellidos.
lunes, mayo 28
El gran duque de Alba cumple cinco siglos

Admirado por unos y odiado por otros, el gran duque de Alba -el duque de Hierro- es, sin duda alguna, uno de los personajes más fascinantes de la historia de España. Cinco siglos después de su nacimiento -se conmemoran el próximo 29 de octubre-, el linaje de Fernando Álvarez de Toledo es uno de los pocos que ha logrado mantener su rango social y su patrimonio familiar, cuando la mayor parte de las antiguas familias castellanas han caído en el olvido o en la ruina o, simplemente, se han extinguido.
Hoy, su decimoctava descendiente, la duquesa de Alba, y su futuro heredero, el duque de Huéscar, acumulan decenas de títulos nobiliarios, grandes extensiones de tierras y palacios, así como la mayor colección privada de arte de España, en la que no faltan obras de Goya, Tiziano, Velázquez, El Greco, Rembrandt o Rubens, entre otros 150 grandes maestros.
El primer duque de Alba de Tormes fue García Álvarez de Toledo, que en 1472 fue ascendido del rango de conde que había heredado de su padre, Fernando. Pero fue su nieto, también llamado Fernando, el tercer duque de Alba, quien dejó su nombre grabado en la historia de España y de la Europa del siglo XVI.
Para conmemorar el quinto centenario de su nacimiento se han organizado diversos actos que se sucederán a lo largo del año y que empezaron el pasado 23 de marzo en Alba de Tormes con una lección magistral del archivero de la Casa Ducal, José Manuel Calderón Ortega, seguida de un curso extraordinario sobre la figura del gran duque organizado por la Universidad de Salamanca. Para octubre, la Institución Gran Duque de Alba en Ávila ha organizado una nueva serie de actos, que se cerrarán con un ciclo de conferencias en la Real Academia de la Historia sobre este controvertido personaje.
Fascinado desde niño por las artes militares e imbuido de las historias de las cruzadas que le contaba su abuelo, Fernando Álvarez de Toledo desarrolló un talento militar que le convirtió en el general español más importante de su siglo y sus hazañas fueron glosadas por el genial poeta Garcilaso de la Vega. En su largo historial militar, su victoria más célebre fue la de Mühlberg, al mando del Ejército imperial de Carlos V, frente a los Príncipes alemanes protestantes que se habían sublevado contra el Emperador. Cuando sólo tenía seis años, su abuelo le llevó a presenciar la toma de Navarra y, después, él hizo lo mismo con su hijo, García, de cinco años, a quien en 1535 llevó a la conquista de Túnez , defendida por el pirata Barbarroja.
Criado en la severidad castellana de las familias nobles del siglo XVI, el gran duque sólo presumía de ser un simple soldado. Sin embargo, tras ese disfraz de humildad se escondía una gran ambición que le llevó a ocupar altos cargos en las cortes de Carlos V y Felipe II, responsabilidades que siempre desarrolló bajo una inquebrantable lealtad a la Corona.
Dominio del protocolo
También adquirió desde muy joven profundos conocimientos de protocolo, como si hubiera intuido lo que le iba a deparar el destino: años después, Carlos V le encargó que sustituyera el sencillo protocolo de la Corte española por el ceremonioso modelo borgoñón con el fin de que los súbditos de los Países Bajos no confundieran la simplicidad del ritual castellano con la falta de respeto a Su Majestad.
Sin embargo, después de décadas de brillante servicio a los Reyes desde el Ejército o la diplomacia, el gran duque se jugó todo su prestigio y pasó a la historia como el paradigma de la crueldad española, cuando aceptó el nombramiento de gobernador de los Países Bajos, a donde llegó con el propósito de restaurar la unidad religiosa a cualquier precio. Para ello, tenía que someter a una nobleza que apoyaba a la nueva herejía protestante y que, por ello, se había convertido en hostil a Su Majestad Católica.
Tan desesperada era la situación que el gran duque no dudó en implantar un régimen del terror, ayudado por su recién creado Tribunal de Tumultos, que sería conocido como Tribunal de Sangre.
Dotado de unos escrupulosos modales y una magnífica educación, tampoco dudó, sin embargo, a la hora de saltarse las normas más simples de caballerosidad y llegó a ajusticiar a sus antiguos compañeros de armas, los condes de Egmont y Hornes, a quienes consideraba cabecillas de la revuelta protestante. Los nobles fueron arrestados, además, durante un banquete-trampa ofrecido por el hijo del gran duque en honor de Egmont y Hornes.
La ejecución de los condes, ante una muchedumbre espantada que llegó a mojar sus pañuelos en la sangre de sus mártires, aún la recuerda una placa situada en la Gran Plaza de Bruselas. De los Países Bajos regresó años después a España con el insoportable peso de haber fracasado en la misión más importante que se le había encomendado. Enfermo, deprimido y acusado de crueldad y corrupción, el gran duque ve disminuido su poder de influencia sobre Felipe II -a favor de Antonio Pérez-, mientras sus enemigos le atacan en la figura de su hijo, Fadrique, que tampoco suscita la simpatía del Rey.
La boda del heredero de la Casa de Alba con su prima, María de Toledo, sin contar con la autorización de Felipe II, le cuesta al gran duque un año de cárcel en Uceda. Sin embargo, una vez más, el Rey tiene que recurrir a al prestigio y a la experiencia militar de Alba -«enormemente popular entre los soldados»-, a quien excarcela, ya con 72 años, para invadir Portugal por tierra, al tiempo que Álvaro de Bazán lo hacía por mar, e incorporarlo a la Corona española tras la muerte del Rey Sebastián en una cruzada en África y la derrota de don Antonio, prior de Crato.
En el país vecino, el gran duque tuvo que hacer frente a un enemigo inesperado -una epidemia que afectó a casi toda la población-, además de ocupar Portugal con unas tropas poco disciplinadas y tratando siempre de evitar el rechazo del pueblo. Enfermo, agotado y anciano, el gran duque regresó a Madrid donde llegaron a amamantarlo con leche materna para mantenerlo vivo, pero el 12 de diciembre de 1582 murió con el consuelo de una fe ciega en Dios.
Fuente:ABC
jueves, mayo 17
María José Muñoz Peirats presenta en Madrid su libro sobre la nobleza valenciana
El poeta valenciano Francisco Brines será el encargado de presentar el libro Nobleza valenciana. Un paseo por la historia , de la que es autora la periodista María José Muñoz Peirats, en Madrid. El acto tendrá lugar hoy en la Casa de Valencia.
La obra, editada por la Biblioteca Valenciana, institución cultural de la Generalitat, realiza un recorrido histórico en torno a los veinte títulos nobiliarios más característicos de la Comunitat Valenciana, desde el más antiguo, la baronía de Terrateig que data del siglo XIV, hasta el más reciente, el condado de Altea, creado en el siglo XX. El libro nació a raíz de la serie de entrevistas realizadas por María José Muñoz Peirats para Levante-EMV a los veinte poseedores actuales de los títulos nobiliarios valencianos más relevantes. « Después de las entrevistas creí interesante hacer una investigación histórica de cada uno de los títulos y enmarcar a cada uno de ellos en la época en la que fueron creados », explica la autora. « El resultado es un libro bastante amplio y documentado ya que he intentado profundizar en el contexto social, político y económico valenciano» , agrega Muñoz Peirats.
En opinión de la periodista valenciana « se trata de una nobleza con múltiples características, pero una de ellas llama poderosamente la atención: ha sido una nobleza muy ligada a Madrid, muy castellanizada, hasta el punto de que muchos se trasladaron a vivir a la capital de España ». La elección de Brines para la presentación de la obra obedece, según Muñoz Peirats, « a una sugerencia de Pere María Orts, que fue quien presentó el libro en Valencia en un acto que se celebró en San Miguel de los Reyes ». Al acto están convocados un buen número de valencianos en Madrid, desde políticos hasta personas vinculadas al ámbito cultural. También de la aristocracia madrileña, así como los protagonistas de la obra.La organización del acto ha previsto un autobús para el traslado de un grupo de valencianos a Madrid.
Fuente:El Mercantil Valenciano
miércoles, abril 11
Un profesor de la UCO analiza la evolución de la nobleza española desde el siglo XV
El libro titulado «La nobleza en la España moderna. Cambio y continuidad», del profesor de la Universidad de Córdoba Enrique Soria, analiza la evolución de la nobleza española a partir del siglo XV.
En esta obra, según informó la Universidad en un comunicado, Soria aborda el estudio de la nobleza en la España moderna desde una «perspectiva claramente innovadora, centrándose en la fuerte movilidad que la sociedad española experimentó entre los siglos XV al XVIII».
La eternidad de la nobleza
Añade que esta movilidad posibilitó «la integración en el estamento nobiliario de miles de familias de diversa procedencia» que, «sin embargo, mantuvieron las bases ideológicas del sistema, basado en la eternidad de la nobleza de sangre».
Según el propio Soria, «las élites locales fundamentaban su poder esencialmente en la tierra. Podemos decir que la posesión de un alto nivel de fortuna estaba relacionado casi siempre con la cercanía o participación directa en el poder local. Antes o después, la ecuación Riqueza=Poder siempre ha funcionado».
Enrique Soria es profesor titular de Historia Moderna de la UCO y especialista en nobleza, elites y genealogía de la España moderna.
Fuente:ABC
miércoles, febrero 28
Almería acoge en mayo un congreso internacional sobre señoríos

Almería acogerá los próximos días 3, 4 y 5 de mayo un congreso internacional sobre los señoríos en Andalucía. La actividad, organizada por la Junta de Andalucía, el Instituto de Estudios Almerienses y la Universidad de Almería, se lleva a cabo con motivo de la conmemoración del Quinto centenario de la creación del marquesado de los Vélez, en el año 1507. Las localidades de Vélez Blanco, María y Vélez Rubio serán los escenarios de este evento.
Según destacaron ayer, en la presentación del congreso los organizadores, “hemos querido contar con los mejores especialistas en señoríos”, y entre ellos se encuentran Christian Windler, catedrático de Historia Moderna de la Universidad de Berna (Suiza) o Bernard Vincent, directeur de Recherches de la EHESS, París.Cinco grandes áreas de trabajo cada una bajo un tema monográfico con una ponencias marco que dén lugar al debate es la manera en que se ha diseñado este congreso. Así, esas cinco áreas serán: Corona y señorío; señorío y sociedad; El marquesado de los Vélez; los señoríos de la Baja Andalucía y patrimonio histórico-artístico y documental.La organización cree que el éxito a priori está garantizado ya que están cerradas 50 comunicaciones y confirmada la asistencia de 150 personas.
En este congreso se van a invertir cerca de 18.000 euros en su celebración y 24.000 en la elaboración de una publicación posterior.El señorío es un estado dentro del estado que perdura hasta bien entrado el siglo XIX y en el caso de Almería tiene una especial relevancia dado que el 60% de la provincia estuvo administrada por diez grandes títulos nobiliarios.
Desde la organización también se ha explicado que el marquesado de los Vélez, no es la comarca como hoy se conoce, sino que pertenecía toda la zona del Almanzora, -Cuevas, Albox, Arboleas…-, y se ha defendido la necesidad de recuperar la memoria histórica, para lo cual se confía en que la digitalización de los fondos de Medina Sidonia contribuya a ello. La presentación del congreso a los medios de comunicación contó con la presencia de Ana Celia Soler, delegada de Cultura; Alfonso Ruiz, técnico de esta delegación; Francisco Andujar, en representación de la Ual y Valeriano Sánchez, por el Instituto de Estudios Almerienses.
domingo, enero 28
La Justicia admite por primera vez la primogenitura de una mujer en un título nobiliario
El Juzgado de Primera Instancia Número 3 de Badajoz ha dictado la primera sentencia en España en la que se reconoce la primogenitura de la mujer frente al hombre en la demanda por un título nobiliario, al amparo de la ley sobre igualdad del hombre y la mujer en el orden de sucesión de títulos, que entró en vigor a finales de 2006.
La sentencia, a la que ha tenido acceso Efe y que no es firme, estima la demanda interpuesta por Antonia Mendoza y Tous de Monsalve contra su hermano Luis Alfonso sobre la titularidad del marquesado de la Alameda de Mendoza, que ostenta éste desde 1985.
Un fallo pionero
La demandante planteaba su demanda basándose en la disposición única de la citada ley, que establece esta igualdad «sin que pueda preferirse a las personas por razón de su sexo». Asimismo, y según se recoge en la disposición transitoria del texto, la ley se puede aplicar a los expedientes administrativos y judiciales que estuvieran en tramitación el 27 de julio de 2005 y a los promovidos desde esa fecha, que fue cuando entró en el Congreso de los Diputados la proposición de ley.
Según explicó el abogado de la demandante, Ramón Entrena, esta sentencia es «en alguna manera pionera», ya que es la primera desde la entrada en vigor de dicha ley y, de ejecutarse, sentaría jurisprudencia, aunque reconoce que en los años ochenta hubo otras de los Tribunales Supremo y Constitucional que dieron la razón a mujeres frente a varones.
Precedentes
Sin embargo, recuerda y así se recoge en la sentencia que estos precedentes en favor de la igualdad de sexos en la sucesión en los títulos cambiaron a raíz de una sentencia del Tribunal Constitucional de 1997, que no consideraba discriminatorio la preferencia del varón sobre la mujer al entender que era «meramente honorífica y carente de contenido discriminatorio real».
El juez que dicta la sentencia, Juan Manuel Cabrera López, señala en su escrito que de este modo «se acaba con una regla histórica que consagraba el principio de masculinidad o preferencia del varón, conforme a los valores del antiguo régimen, pero incompatible con la sociedad actual».
La entrada en vigor de la ley de igualdad del hombre y la mujer en el orden de sucesión de títulos nobiliarios ha abierto la puerta a una oleada de pleitos. El problema -y motivo de indignación para la mayoría de los nobles españoles- es el peculiar carácter retroactivo de la ley.
La retroactividad de la ley
Como ya manifestaron varios nobles en las páginas de este periódico, la retroactividad responde al litigio que la pareja del periodista Pedro José Ramírez, Agatha Ruiz de la Prada, mantiene con su tío para obtener el título del marquesado de Castelldosríus.
Curiosamente, éste era el único litigio que se encontraba en curso a 27 de julio de 2005, fecha a partir de la cual se aplica esta ley de títulos nobiliarios. Todos los demás litigios por este motivo llegaron hasta el Tribunal de Estrasburgo, donde perdieron.
La mayoría de los grupos parlamentarios -en especial los ponentes del Partido Popular y de Coalición Canaria- intentaron, durante el debate de la ley en el Congreso, recortar la retroactividad para poner freno al aumento de los litigios.
Tanto populares como regionalistas canarios se hicieron eco entonces de un informe que acordaron responsables del Ministerio de Justicia y la Diputación de la Grandeza de España para evitar la posible litigiosidad de la norma. Sin embargo, el PSOE rechazó ese documento y dio su apoyo al texto sin cambiar una coma.
La sentencia, a la que ha tenido acceso Efe y que no es firme, estima la demanda interpuesta por Antonia Mendoza y Tous de Monsalve contra su hermano Luis Alfonso sobre la titularidad del marquesado de la Alameda de Mendoza, que ostenta éste desde 1985.
Un fallo pionero
La demandante planteaba su demanda basándose en la disposición única de la citada ley, que establece esta igualdad «sin que pueda preferirse a las personas por razón de su sexo». Asimismo, y según se recoge en la disposición transitoria del texto, la ley se puede aplicar a los expedientes administrativos y judiciales que estuvieran en tramitación el 27 de julio de 2005 y a los promovidos desde esa fecha, que fue cuando entró en el Congreso de los Diputados la proposición de ley.
Según explicó el abogado de la demandante, Ramón Entrena, esta sentencia es «en alguna manera pionera», ya que es la primera desde la entrada en vigor de dicha ley y, de ejecutarse, sentaría jurisprudencia, aunque reconoce que en los años ochenta hubo otras de los Tribunales Supremo y Constitucional que dieron la razón a mujeres frente a varones.
Precedentes
Sin embargo, recuerda y así se recoge en la sentencia que estos precedentes en favor de la igualdad de sexos en la sucesión en los títulos cambiaron a raíz de una sentencia del Tribunal Constitucional de 1997, que no consideraba discriminatorio la preferencia del varón sobre la mujer al entender que era «meramente honorífica y carente de contenido discriminatorio real».
El juez que dicta la sentencia, Juan Manuel Cabrera López, señala en su escrito que de este modo «se acaba con una regla histórica que consagraba el principio de masculinidad o preferencia del varón, conforme a los valores del antiguo régimen, pero incompatible con la sociedad actual».
La entrada en vigor de la ley de igualdad del hombre y la mujer en el orden de sucesión de títulos nobiliarios ha abierto la puerta a una oleada de pleitos. El problema -y motivo de indignación para la mayoría de los nobles españoles- es el peculiar carácter retroactivo de la ley.
La retroactividad de la ley
Como ya manifestaron varios nobles en las páginas de este periódico, la retroactividad responde al litigio que la pareja del periodista Pedro José Ramírez, Agatha Ruiz de la Prada, mantiene con su tío para obtener el título del marquesado de Castelldosríus.
Curiosamente, éste era el único litigio que se encontraba en curso a 27 de julio de 2005, fecha a partir de la cual se aplica esta ley de títulos nobiliarios. Todos los demás litigios por este motivo llegaron hasta el Tribunal de Estrasburgo, donde perdieron.
La mayoría de los grupos parlamentarios -en especial los ponentes del Partido Popular y de Coalición Canaria- intentaron, durante el debate de la ley en el Congreso, recortar la retroactividad para poner freno al aumento de los litigios.
Tanto populares como regionalistas canarios se hicieron eco entonces de un informe que acordaron responsables del Ministerio de Justicia y la Diputación de la Grandeza de España para evitar la posible litigiosidad de la norma. Sin embargo, el PSOE rechazó ese documento y dio su apoyo al texto sin cambiar una coma.
Fuente:ABC
lunes, enero 22
Los cronistas protestan por el Ducado de Valencia porque afecta a la identidad propia
El reconocimiento del título de Duque de Valencia a un descendiente del general Ramón María de Narváez, primer poseedor de la merced en 1847, continúa levantando reacciones de rechazo en la sociedad valenciana. La junta de gobierno de la Associació de Cronistes Oficials del Regne de València aprobó por unanimidad el pasado miércoles un pronunciamiento en el que expresa su «sorpresa y confusión» ante lo que denomina «concesión-rehabilitación» del Ducado de Valencia. Aunque dejan claro su respeto a las decisiones judiciales, los cronistas manifiestan su «más profunda disconformidad con una acción que afecta -subrayan- a la dignidad de los símbolos valencianos y a la propia identidad».
El Ministerio de Justicia, como publicó Levante-EMV el pasado lunes, ha expedido la carta de sucesión del Ducado de Valencia a Juan Narváez Díaz en cumplimiento de una sentencia previa de la Audiencia Nacional, favorable a esta persona, que reside en Cáceres. Su madre había obtenido la rehabilitación del título -caducado hasta entonces- en 1993 y, al morir un año después, el hijo solicitó el derecho de sucesión. Sin embargo, por primera vez desde la creación del ducado en 1847 por Isabel II, las instituciones valencianas plantearon escritos de oposición ante el ministerio. Ante este panorama, Justicia ha mantenido el asunto en letargo hasta 2006, cuando se ha visto obligado por la Audiencia Nacional a expedir la carta de sucesión a Juan Narváez. La Associació de Cronistes reitera algunos de los argumentos históricos expresados en los últimos días por expertos y entidades valencianas. «Es incongruente y poco adecuado otorgar una distinción nobiliaria de rango menor a la de rey a una persona diferente de la del propio monarca», afirman en referencia a la categoría de Valencia de ciudad real y a que da nombre a un reino. En este sentido, la junta de gobierno de la institución expresa su apoyo al especialista y compañero (es cronista de Benidorm) Pere Maria Orts, al tiempo que hace suyos los análisis de este. Orts ha calificado de «iniquidad» el reconocimiento del título, en declaraciones a este diario. El comunicado de los cronistas está firmado por su presidente, Francesc de Paula Momblanch, y su secretario, J. Ramon Sanchis Alfonso.
La manifestación de rechazo de la Associació de Cronistes se une a la de otras varias instituciones, como el Ayuntamiento de Valencia, que ha anunciado el estudio de actuaciones jurídicas, el grupo municipal socialista, la Real Sociedad Económica de Amigos del País o el Consell Valencià de Cultura. También el Consejo Técnico de Heráldica y Vexilología de la Generalitat ha rechazado el título por «incongruente» históricamente y el presidente de la Sociedad Valenciana de Genealogía, Joan Francesc Pi, ha calificado la concesión de «insulto jurídico». La Generalitat no se ha pronunciado.
Fuente:Levante
miércoles, enero 17
El Consejo de Heráldica rechaza el título de Duque de Valencia por incongruente
La restitución del Ducado de Valencia, de la que informa este diario desde el pasado lunes, desagrada no sólo a los representantes políticos valencianos. También expertos y órganos especializados en cuestiones de heráldica y genealogía han manifestado una postura unánime de rechazo al considerar que la existencia de un título referido a la ciudad choca con la historia local e incluso pudiera ser considerado ofensivo. El Ministerio de Justicia, como informó Levante-EMV, ha expedido a Juan Narváez Díaz -descendiente del famoso general de mismo apellido del siglo XIX- la carta de sucesión como Duque de Valencia en cumplimiento de una sentencia de la Audiencia Nacional favorable al pretendiente del título, que reside en Cáceres. Juan Narváez aspiraba al título desde 1994, cuando lo reclamó al morir su madre, que un año antes había logrado la rehabilitación de la distinción, que llevaba décadas caducada. El descendiente se encontró sin embargo con la oposición de las instituciones valencianas, que remitieron dictámenes en contra al ministerio.
El Consejo Técnico de Heráldica y Vexilología de la Generalitat realizó entonces un informe, cuyas conclusiones fueron reiteradas ayer por la secretaria de este órgano consultivo, Julia Campón. La profesora de la UNED manifestó ayer que, históricamente, el título no tiene razón de ser, ya que Valencia es ciudad real y capital de un reino, por lo que no corresponde una vinculación intermedia.En la misma línea, el profesor de la Universitat Vicente Pons, también miembro del citado consejo, calificó ayer de «incongruencia» que una ciudad que da nombre a la corona desde época medieval pase a ir ligada al nombre de una persona. No obstante, Campón consideró que ya no se puede hacer nada, una vez que Justicia ha aceptado la sucesión, y afirmó que se debería haber actuado cuando se rehabilitó, en 1993. El Consejo Técnico, recordó, ha reclamado periódicamente que el asunto se controlara y lamentó que «no se haya dicho nada» en todo este tiempo. Por otra parte, el presidente de la Sociedad Valenciana de Genealogía y Heráldica, Joan Francesc Pi, afirmó a este periódico que «es un insulto jurídico que una ciudad de patrimonio real [y cuya denominación siempre ha sido pública] pase a denominar el título privado de un señor, aunque sólo sea honorífico». Isabel II creó el ducado en 1847 para recordar el desembarco de Narváez en Valencia para combatir a Espartero. En ese momento, indicó Pi, la revolución liberal ya había derogado el sistema absolutista y el título no iba ligado a señoríos, pero aún así es reprobable.
El CVC realizará un informe sobre el caso
El Consell Valencià de Cultura (CVC) no había sido requerido hasta ahora sobre el conflicto del Ducado de Valencia, pero aún así, la restitución del título fue sacada a debate en la reunión de la comisión jurídica, celebrada el pasado lunes, cuando este diario publicó la resolución del Ministerio de Justicia. «Contactaremos con algún especialista para que informe sobre el caso», señaló ayer a el secretario de la institución, Jesús Huguet, quien indicó que posiblemente se realizará un pronunciamiento. En opinión de Huguet, cabía la posibilidad de conceder el título con otro nombre, ya que en su formulación actual «puede ser algo ofensivo para la ciudad». El cambio de denominación es la solución que también propugnó en su día el Consejo Técnico de Heráldica y Vexilología de la Generalitat. El presidente de la Sociedad Valenciana de Genealogía, Joan Francesc Pi, señaló por su parte que esta afrenta a la ciudad tiene dos precedentes: la del Marquesado de Alicante que Felipe V intentó dar a D'Asfeld en 1709 y el intento de separación de la jurisdicción real de las principales ciudades valencianas en 1333 por Alfons III para pasarlas a su hijo. La firme actuación del jurat Francesc de Vinatea detuvo el plan.
Fuente:Levante
martes, enero 16
Tormentosa reunión de las noblezas y grandes de España: echan la culpa a Pedro J. Ramírez
El cambio en el sistema de sucesión de los títulos de nobleza en España es un verdadero terremoto, aunque, dada la personalidad de sus protagonistas, posiblemente no se monte ningún escándalo mediático.
La modificación legal por la cual los varones ya no tendrán preferencia sobre las mujeres a la hora de heredar títulos ha sentado a cuerno quemado en el conjunto de la nobleza española, que mayoritariamente rechaza ese cambio, con las excepciones de aquellos/as que se verán beneficiados/as.
Le cuentan a El Chivato que hace pocos días se celebró en Madrid una tormentosa reunión de la Diputación de la Grandeza, organismo que aglutina a quienes tienen un título con Grandeza de España, que son la elite de los nobles. Asunto a debate: el cambio legislativo. Según expresaron algunos de los protagonistas, esa medida “se carga el sistema de títulos en España”.
También le cuentan a El Chivato que entre los nobles se escuchan amargas críticas contra el director de El Mundo, Pedro J. Ramírez, al que culpan de haber sido quien ha promovido y conseguido la reforma legal para equiparar a las mujeres con los varones, con el fin de beneficiar a Ágatha Ruiz de la Prada, que disputa el marquesado de Castelldorius, con grandeza de España, a su tío Santiago de Sentmenat y Urruela, para transmitirlo a sus hijos.
Fuente:ECD
viernes, diciembre 22
Audiencia a la Diputación Permanente y Consejo de la Grandeza

Sus Majestades los Reyes han recibido en audiencia a la Diputación Permanente y Consejo de la Grandeza, presidida por su decano, Enrique Falcó y Carrión, conde de Elda.
Acudieron también al Palacio de La Zarzuela el vicedecano, Alfonso Martínez de Irujo y Fitz-James Stuart, duque de Aliaga; la secretaria, María de Borbón y de Rojas, marquesa del Bosch de Arés; el tesorero, Alonso Álvarez de Toledo y Urquijo, marqués de Villanueva de Valdueza; y los diputados consejeros, Jaime Bermúdez de la Puente y González del Valle, conde de Castelo; Joaquín de Sagnier y de Taramona, marqués de Ciutadilla; Borja de Arteaga y Martín, marqués de Estepa; María Asunción de Bustos y Marín, duquesa de Estremera; Enrique Fernández-Miranda y Lozana, duque de Fernández-Miranda; Rafael Benjumea y Cabeza de Vaca, conde de Guadalhorce; Jaime Lamo de Espinosa y Michels de Champourcín, marqués de Mirasol;Íñigo Cotoner y Marcos, marqués de Mondéjar; Javier Benjumea y Llorente, marqués de la Puebla de Cazalla; José María de Areilza y Carvajal, conde de Rodas; Rafael Atienza y Medina, marqués de Salvatierra; Luis Medina y Fernández de Córdoba, duque de Santisteban del Puerto; y Manuel Álvarez de Toledo y Mencos, duque de Zaragoza.
La Diputación de la Grandeza y Consejo es un organismo consultivo de la Administración del Estado en el que están agrupados los cerca de 300 Grandes de España.
Las funciones que corresponden a este órgano, además de las facultades de representación y gobierno, y las específicas que le atribuye la normativa que lo regula (Real Decreto de 27 de mayo de 1912), son las siguientes: elevar propuestas en relación a las Grandezas y Títulos del Reino, la convocatoria de las Asambleas, la custodia y administración de los bienes de la Corporación, la custodia del archivo y la biblioteca, y sobre todo, la función de Asesoría encargada de preparar los dictámenes e informes que a la Corporación o a su representación se pidiera.
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